La perseverancia marca la diferencia entre conseguir tu objetivo o quedarte en el intento

Miguel de Unamuno mantenía quepara dar una vez en el clavo hay que dar 100 veces en la herradura“. El secreto de todo es la perseverancia, la fortaleza de seguir luchando, intentando, caminando y descubriendo. Beethoven mantenía que a “La marca esencial que distingue a un hombre digno de llamarse así, es la perseverancia en las situaciones adversas y dificiles”. Así que persevera, intenta, sigue intentando lo imposible para conseguir llegar a tu meta. No te pares y sigue perseverando

Paso a paso

Perseverando, con paciencia vas haciendo camino, con la constancia en tu mochila y el corazón en el pecho, cobijado por miles de latidos poderosos que golpean al unísono tus ganas de seguir, tus deseos de continuar pese a todo. Es tu tarea,  tu ardua misión, y sólo podrás llevarla a cabo si perseveras, si te levantas después de cada caída.

Porque será tu tesón el protagonista de tus pasos, de salvar poderosas corrientes de aguas y grandiosos obstáculos. Sólo, paso a paso, meditando el camino y luchando contra los temporales, seguirás haciendo tu sendero, llevado por el espíritu batallador que hace que jamás te rindas.

Veredas por construir, senderos por explorar y la perseverancia en el horizonte de unos ojos que contemplan un paisaje nuevo y abrumador. Paso a paso, aunque sea de forma lenta, parsimoniosa, labrando surcos de coraje sobre el desierto del fracaso. Y tú, apretando los dientes y sacando todo tu entusiasmo podrás conseguir terminar el viaje.

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El martillo que ablanda el hierro ¡Perseverando!

Golpe a golpe, certeros y precisos, con un ritmo continuo y el calor adecuado, el martillo moldea el hierro candente para darle forma, modelar proyectos y comenzar buscando horizontes. Con fuerza, decisión y constancia, saltan chispas de confianza al comprobar que tus desvelos han dado frutos, que tu pasión ha resurgido del fuego.

Piedra horadada por el agua, con tiempo, sin prisas. Dura roca quebrada por los golpes de canteros de la vida que eliminan obstáculos y allanan el camino. Paciencia inagotable de un reloj inadvertido que marca el ritmo de tus logros. Sigue perseverando, no bajes los brazos, que lo peor está aún por llegar.

Así, en la distancia infinita de tus ojos, mientras la nieve cura tus heridas, la montaña de roca viva se yergue inquebrantable ante tus deseos, desafiando tu osadía. Miedo en la sangre y un escalofrío que recorre la espalda para decirte que si quieres puedes, que sólo te vencerá la desgana, que sólo logrará dejarte en tierra la desidia de la dejadez. Confías en ti y sabes que, golpe a golpe, paso a paso, tu perseverancia te llevará a coronar la cima.

Todd Quackenbush

Todd Quackenbush

 

Golpe a golpe, paso a paso, llegarás a tu destino Clic para tuitear

Seguir perseverando pese a todo

No queda otra, no hay otra forma. Un muralla no se construye en un sólo día, hacen falta miles de ladrillos bien puestos para que la fortaleza sea rocosa y segura. Esfuerzo diario, constancia y una valentía fuera de toda duda. Al final, peldaño tras peldaño, perseverando, llegarás al final de esa escalera que te tocó escalar.

¡Y claro que eres diferente!. Cuando creías que no podrías seguir, cuando creías que no lo conseguirías, levantas los ojos y ves lo poco que te queda; te incorporas, sacudes el polvo de tus pantalones y continúas caminando en pos de tu destino. Eres valiente y tu perseverancia te hace invencible.

La soledad parece que te devorará, dejándote sólo con tus pensamientos, sumido en miles de dudas razonables. Eres humano y el coraje en cada paso te lleva a seguir nadando, a seguir avanzando en la bruma de tus días. Eres perseverante, crees en tus proyectos y nada te podrá detener. Tienes la certeza que tras la tormenta llegará la calma y no puede abandonar el timón de tu nave. ¡Persevera! ¡Sólo un poco más! ¡Sólo unos pasos más!.

Y al final, cuando estés a punto de rendirte, volverá a levantarte tu orgullo, tu fervor por tus deseos. Ese será el momento en que vences a la desgana y consigues ver el sol. ¡Al final, perseverando, has conseguido llegar!. ¡Enhorabuena!

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