Si se quiere, se puede; solo tienes que tener voluntad de hacerlo, convertir el no puedo por el sí quiero y seguir caminando. No hay fuerza sino gran voluntad en conseguir la metas, en salir del pozo y seguir avanzando porque si puedes soñar tu destino, puedes hacerlo. Siente tu entusiamo ¡No te detengas nunca!

 

Este fin de semana hemos tenido la grata noticia del record del atleta español: Bruno Hortelano. En la distancia de 200 m. ha batido el record de España y se acerca a los 20 segundos. Este hecho tendría la importancia justa, dentro del deporte y el valor de estas pruebas, enmarcadas en los campeonatos nacionales de atletismo pero ha trascendido más de lo normal por el valor doble de este logro.

 

Resulta que Bruno, hace dos años, sufrió un grave accidente de tráfico que le causó importantes daños en su mano derecha. Los médicos temieron que no volviera a utilizarla y, más aún, a competir en la élite. Bruno lo pasó muy mal ante el panorama desolador que se abría ante sus pies. Un negro temporal que amenazaba su meteórica carrera.

Nunca dejes de soñar

Pero el ímpetu de este joven, la voluntad y las ganas de seguir caminando pudieron vencer las marejadas. Se propuso volver, sentir el aire en su rostro y vivir la velocidad en la pista. Y siempre con una máxima: Nunca dejes de soñar. Y así fue. Con esfuerzo, perseverancia y optimismo, siguió avanzando, superó operaciones quirúrgicas y comenzó la rehabilitación. Paso a paso comenzó a ver la luz.

 

Pero lo peor estaba por llegar pues la prueba de fuego era la salida explosiva, ganar musculación y volver a ser competitivo. No se arredró ante la dura prueba de la vida y siguió soñando con volver, con correr como el viento y batir su marca. Nadie le regalaría nada pero estaba dispuesto y preparado para soportar el ciclón.

 

Y pasado los dos años de aquella piedra en el camino, de aquella dolorosa prueba, este fin de semana lo logró, hizo su sueño realidad y demostró que si se quiere, se puede. Solo debe mostrarse ganas de superarse, perseverancia a raudales y una voluntad de hierro.

Nunca dejes de soñar, de buscar tus ilusiones, de sentir la vida con entusiasmo Clic para tuitear

Bruno no había dejado de soñar, de competir, de sentir y de buscar la vida en el atletismo. Con sus actitud lo demostró todo. Y sus lágrimas de alegría lo demostraron.

 

¡Enhorabuena campeón!  Sigue soñando y nunca dejes de entusiasmarte.

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