España, país feliz

Pedro Mártir de Anglería escribió en 1490 que “España es el único país feliz” Y así era. Ya se aproximaba el final de una tarea titánica, ya gobernaban dos reyes magníficos y ya se vislumbraba un horizonte grandioso que hizo de España una de las naciones más poderosas del mundo.

Tal día como hoy de 1492 se culminó la tarea reconquistadora iniciada allá por el 720 por Don Pelayo, con la batalla de Covadonga. Tal día como hoy los Reyes Católicos pusieron fin a una guerra que duraba demasiado y terminaron por aglutinar en un mismo territorio, en la Península Ibérica, a todos los reinos hispánicos. Tal día como hoy Boabdil entregaba las llaves de la ciudad hermosa y se ponía la culminación a la magna tarea de retomar los territorios perdidos. 

Atrás quedaron vestigios y héroes, batallas y escaramuzas. Una guerra de Granada que encumbró a Gonzalo Fernández de Córdoba y lo preparó para sus victorias en Italia. Una guerra que afianzó a los ejércitos españoles para ser el germen de los temidos Tercios. Una guerra que destapó a grandes hombres y mujeres, protagonistas de la Historia, como la hazaña de Hernán Pérez del Pulgar, que entró a hurtadillas en Granada, en plena noche por un canal subterráneo, para clavar con su daga un pergamino con el lema “Ave María” en lo alto de la Mezquita principal.

Final de una guerra

Una guerra que dejó la huella con el campamento permanente de Santa Fe, desde donde se dirigió los designios de los reinos durante una temporada. Donde se recibió a Cristóbal Colón para firmar las capitulaciones fumosas que hicieron cambiar el mundo y engrandecer a la monarquía española.

Abencerrajes, las lágrimas de un rey al ver su ciudad perdida en la distancia, la cruzada por Granada proclamada por el Papa, la cantidad de tropas presentes de todos los rincones de la cristiandad y protagonista para la posteridad: la pericia de Rodrigo Ponce de León, marqués de Arcos; el magnífico Iñigo López de Mendoza, conde de la Tendilla; el condestable de Castilla, Pedro Fernández de Velasco, el duque de Medina-Sidonia (monarca sin corona de Sevilla), Hernando de Talavera (primer arzobispo de Granada) y la gran Isabel la Católica, mujer capaz, valiente y adelantada que marcó época.

Tal día como hoy, en 1492 el estandarte de los Reyes Católicos ondeó en la Torre de la Vela de la Alhambra, en seña de la toma de Granada y hoy se conmemora con honor. Desde aquel momento, tiene lugar cada año la tremolación del pendón en la Catedral. Sirvan estas humildes letras como recordatorio de lo grande que es nuestra historia, de lo que queda por escribir y del orgullo que debemos sentir por todo ello. Un año, 1492, que marcó el camino y aún quedaba mucho por descubrir.

Aprovecho para desearos lo mejor para el año que ha comenzado. Salud, ilusión y Esperanza. 

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