“Miedo visceral y recurrente que lacera los ánimos y martillea en las sienes de un horizonte ingrato. Las nauseas son tremendas y los pasillos son una amenaza para su integridad. No se siente seguro y balbucea al cobijo de una sombra temida y artera. No hay salida posible y la desesperación lo invita a la huida, a meter la cabeza bajo el ala y borrar del mapa todas esas risas malolientes. Maldito bullying. No puede más, tiene que escapar del túnel, salir volando y liberarse de aquella carga siniestra. Desea cerrar los ojos para no temblar más, nunca más”.

Violencia en las Aulas: Bullying.

Por desgracia, y con demasiada frecuencia, esta escena desencantada, cual desierto del alma, se está repitiendo en nuestros colegios para tatuar con sangre en nuestros hijos, golpes y gestos que no se borran tan fácilmente. Violencia extrema focalizada en el más débil y que está a saliendo a la luz, para martirio de los jóvenes sufridores. Me refiero al bullying.

 

El bullying y el ciberbullying, ha proliferado en nuestros días para poner la nota preocupante en el futuro de los niños. Un problema, cada vez más acuciante y que está ocupando portadas. Un acoso escolar que puede mermar las facultades de los estudiantes, restando capacidades y lastrando su autoestima. Una lacra presente en la sociedad y que debemos saber atajar para no destruir los cimientos del mañana.

 

Cuando llegamos a conocer tales términos, ajenos a la cruda verdad, ya no podemos hacer nada por revertir la situación. Y la noticia salta a la palestra en forma de suicidio con una carta desesperada de por medio. La impotencia surge a raudales entre los padres, maestros y directores.

Pérdida de autoestima, dejar de ser persona

Quitarse la vida llevado por la desesperación y la angustia tiene que ser algo extremo, un punto al que sólo se llega cuando todas las puertas se han cerrado o la situación se ha vuelto insostenible. Todo es negro y sólo existe la malvada presencia de un acosador y su violencia, los insultos y lo indolencia de ver cómo lo consienten sus afines.

 

En ese punto la persona no existe y llega a rebajase a la mínima esencia. No es nada, un cero a la izquierda y pasa desapercibido para todo el mundo. A nadie le importará, llegado el caso, que se quites la vida. Aunque sus padres sospechan, no se lo imaginan. Ya está tomada la decisión y escribe la carta de despedida. Un adiós prematuro por una violencia continuada.

 

Es triste y lamentable comprobar que nos ponemos en marcha cuando el daño está hecho, cuando ya no hay vuelta atrás. Miradas anónimas que permanecen escondidas para alzar la voz contra los violentos. Un problema que debe afrontarse para atajarse de raíz.

 

En la actualidad, con las nuevas tecnologías, se disfruta grabando las gamberradas, actitudes violentas y maltratos a los estudiantes. Impunidad absoluta y culpabilidad por omisión. Los débiles sufren las consecuencias y los demás se quedan mirando, impasibles ante la desfachatez absoluta. Eso no puede ocurrir más y debemos luchar para erradicar el bullying de nuestra aulas.

Erradiquemos la violencia de nuestras aulas #noalbullying #sebuscanvalientes Clic para tuitear

Se Buscan Valientes: Luchar contra el bullying

Mediaset. Se buscan valientes

El Doctor en Derecho José Antonio Martínez Rodríguez aborda magistralmente esta problemática en su libro “Acoso Escolar: Bullying y Ciberbullying” de Bosch Editor. Como experto en derecho no sólo analiza las consecuencias penales de tales actos sino las lacra social que está suponiendo y las posibles soluciones, como el método KiVA, basado en la ignorancia total del acosador, cortando su base de apoyos y rompiendo su reconocimiento.

 

El Dr. Martínez mantiene que “…La situación es tal que la alarma se está extendiendo debido a la agresividad y violencia que se están originando en los centros educativos, lo que perjudica las relaciones sociales y dificultan la convivencia de los estudiantes”. También dice que “..todo se agrava ante el silencio de las víctimas y de los testigos, por lo que este tipo de violencia va destruyendo, poco a poco, la autoestima y la confianza de los menores, víctimas del acoso” “…y como consecuencia extrema y debido al miedo, angustia y desesperación, conduce a la víctima al suicidio”.

No te quedes de brazos cruzados ante el acoso escolar #noalbullying #sebuscanvalientes Clic para tuitear

Un tema latente y, por desgracias, demasiado actual que necesita ser atajado de raíz y que precisa el apoyo de toda la ciudadanía para erradicar ese mal. Os dejo el vídeo música de Langui donde se trata este tema, dentro de la campaña de Mediaset “Se buscan valientes contra el acoso escolar”. ¿Eres uno de ellos? ¡Adelante! No te quedes de brazos cruzados y actúa.

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