El primero en navegar tan al sur

En enero de 1526, Francisco de Hoces, al mando de la nao San Lesmes, cuando trataba de cruzar el estrecho de Magallanes, sufre un fuerte temporal que le obliga a navegar hasta los 55º de latitud sur, convirtiéndose en el primer europeo en atravesar un pasaje muy peligroso, en el extremo meridional del conteniente americano. (Algunos mantienen que fue el primero en vislumbrar el Cabo de Hornos pero este hecho es más discutible) Incertidumbre y temor en los rostros de los marineros que avistaban por primera vez aquellos parajes, en el fin del mundo.

La San Lesmes era una de las 7 embarcaciones que formaba parte de la expedición marítima de García Jofre de Loaísa, cuya misión, encomendada por el emperador Carlos I de España, era la de tomar y colonizar las Islas Molucas (al sur de la actual Indonesia), ricas en especies, cuya soberanía era disputada, en aquellos momentos, con la corona de Portugal. Una aventura que se vio animada con el regreso de Juan Sebastián Elcano de su viaje y de la certeza de aquel paso del sur.

La Expedición de Loaísa

El 24 de julio de 1525 la expedición parte de La Coruña con el destino fijado y con un futuro incierto. Tras alguna que otra escala, el encuentro con una embarcación portuguesa, encallamientos inoportunos, deserciones y la equivocación infantil de Elcano (que también se embarcó en esta expedición tras su vuelta al mundo) al confundir la desembocadura del río Gallegos con el Estrecho de Magallanes, las cuatro embarcaciones que quedaban se disponían a atravesar el paso que les conduciría al Océano Pacífico. Los ánimos estaban resquebrajados y el horizonte apenas se vislumbraba en aquella travesía

Francisco de Hoces, uno de los capitanes en aquella aventura, no siendo consciente de su futuro descubrimiento y debido a la fuerte tormenta desatada, se separó de las demás naos y tomó rumbo sur, llevado por las fuertes corrientes. Una vez pasado el temporal, la San Lesmes navegó por mar abierto y su capitán, junto a sus hombres, fue el primer europeo en pasar el pasaje de Hoces, y rozar el cabo de Hornos, hoy así denominado gracias a la expedición holandesa, comandada por Schouten y Le Maire, en 1615, y que llamó a aquel cabo “Kaap Horn” en honor a los patrocinadores del viaje. Detalles injustos de la historia para con aquellos españoles.

Ya en el Pacífico logró reunirse con las demás naves, para poner rumbo a las Molucas, pero otra feroz tormenta terminó por separar definitivamente la expedición. De la San Lesmes, y de Francisco de Hoces (que cayó enfermo), apenas se supo nada más. Con el rumbo perdido, el derrotero la llevó a latitudes imposibles donde sus marineros construyeron historias y sueños. Se cree que llegaron a costas de Nueva Zelanda, por restos que se han encontrado a posteriori o detalles en la fisonomía de ciertas tribus aborígenes. Valientes y osados aventureros que se embarcaron en cascarones de madera para atravesar el mundo y abrir rutas comerciales.

Antes que Drake

Francisco de Hoces se adelantó más de medio siglo al corsario inglés Francis Drake y es por ello este pequeño homenaje, como reconocimiento. De hecho, en parte de Hispanoamérica (incluso en España), a lo que se conoce en el mundo anglosajón como paso de Drake, se le llama Mar de Hoces, en honor a su descubridor. Sirvan estas letras de recuerdo sincero a todos aquellos marinos que llegaron a la citada latitud y navegaron aquellas aguas hace casi 500 años.

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