Saturación de noticias

En los últimos días las prensa nos ha bombardeado con noticias y detalles sobre la muerte de José Antonio Reyes, ex futbolista del Sevilla, Real Madrid, At. De Madrid y Arsenal entre otros. Una sobreexposición, una saturación de hechos e incluso el homenaje desmedido.  Creo que se han pasado.

Independientemente de la clase del finado, que era mucha y con ella dio muchas alegrías a sus seguidores y clubes, no es más que una muerte, dolorosa sí es cierto pero que, en estas circunstancias, ha sido por la imprudencia y el despiste al ir conduciendo, probablemente, a gran velocidad.

Y eso porqué ocurre ¿Por ser famoso? ¿Por ser futbolista? ¿En qué mundo vivimos? Doy mi pésame a la familia y lo siento al igual que lo sentí con el guardia civil que murió atropellado por narcotraficantes o con esos 4 trabajadores que fueron arrollados por un camionero en duermevela cuando volvían de Granada a las 7 de la mañana, después de trabajar toda la noche. Eran de las Cabezas de San Juan y eso sí que fue una tragedia. ¿Salieron muchas noticias al respecto? Lo justo, como un suceso más. Con Reyes, desde el sábado, se han pasado tres pueblos.

Cuando muere un famoso

Dice una letra de sevillana: 

Cuando mueren los famosos
Todo el mundo lo lamenta
Cuantos pobrecitos mueren
Y nadie los tiene en cuenta
Yo he visto un hombre morir
Sin nadie junto a su cuerpo
Nadie quien poder rezarle
Ni siquiera un padrenuestro

Otra letra flamenca reza:

Cuando se muere algún pobre,
¡qué solito va al entierro!,
y cuando se muere un rico
va la música y el clero

Con esto no quiero decir que no se sienta la muerte de un hombre joven pero ahora me hago una pregunta ¿Qué hubiera pasado si por esa imprudencia hubiese chocado con otro coche en el que viajara una familia? Probablemente, a la velocidad que iba, habrían fallecido todos. ¿Seguiríamos bombardeando con noticias sobre las “trágica muerte” de Reyes? Ya ha habido una joven víctima (su primo) pero solo importa el famoso que ha muerto por ese despiste-alta velocidad en la conducción.

Podía haber sido peor…

Puerta, el futbolista del Sevilla, murió por un ataque al corazón. Sin que nadie lo esperara. Fue mucho más trágico pero la muerte de Reyes ha sido en la carretera. ¿Cuántas personas mueren al día? ¿Alguien se acuerda de ellas? Trabajadores que vuelven a sus casa después de una larga jornada y alguien borracho se estampa contra ellos. Familias rotas por la imprudencia. La droga, el descanso, el despiste, el alcohol y la velocidad. Ingredientes que se llevan al otro mundo a muchas personas que pasaban en aquel momento por allí. Y simplemente queda constancia de eso cuando vemos un ramos de flores de plástico en el punto fatídico del asfalto.

¿Es necesaria tanta información y cobertura? Está bien, ha fallecido y Dios lo tenga en su gloria, que descanse en paz. Para su familia y amigos será un mazazo enorme pero no puede ser que estemos todos los días con ese tema y que, incluso se le endiose. Murió como vivió, a alta velocidad, por una imprudencia. Ha habido más víctima y podría haber habido más. 

Lo dicho. Sintiendo la muerte de Reyes, al igual que otros conductores anónimos, espero que se quede ahí el tema. 

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