Antonio, el escritor de libros

Un luchador nato, un caminante de la vida que jamás se da por vencido a pesar de la piedras que le hieren y le sacuden a diario. Tesón en las venas y una pasión desmedida por seguir avanzando pese al temporal, pese el temblor que asola su quietud cotidiana. Una receta para la sonrisa, para el entusiasmo bien estudiado y unos trazos titubeantes, de pulso errático, que marcan la senda de la ilusión y saben concluir el libro de su vida”

 

Para mi es un placer y un honor escribir sobre Antonio pues me ha hecho el mayor de los regalos que un escritor novel y torpe como yo puede desear. Cuando supe de su historia tenía que contarla a los cuatro vientos, para homenajear su carácter, su alegría y entereza.

 

Antonio García Ojeda es de Arahal (Sevilla), tiene 87 años y cuenta con una vitalidad encomiable, digna de admiración. Resulta que padece un trastorno del movimiento denominado Temblor esencial (TE), que le afecta, principalmente, a las manos y eso hace que no tenga un pulso estable.

 

Este temblor esencial, que con frecuencia se confunde con el Parkinson, no es una enfermedad que ponga en peligro la vida, pero puede alterarla bastante. De hecho, una de cada cinco personas con más de 65 años de edad pueden padecerlo.

 

El pulso de la vida

Antonio, a parte de esa dificultad, es una persona alegre, apasionada, amante de la lectura y de la escritura. Una mente despierta, lúcida, risueña y ávida de historia,s que siempre está dispuesto a ojear un buen libro o iniciar la escritura de sus batallitas, que son numerosas y mágicas.

 

Para entrenar su pulso, para no perder ese entusiasmo y abandonarse, Antonio se fijó como objetivo copiar, a mano, algunos libros, para entrenar las manos y conjugarlo con sus pasiones. Cual no fue mi sorpresa que el primer libro elegido por Antonio para reproducirlo fue mi primer libro “Entusiasmo, la Receta”. Aquello me llegó al alma y aquí lo traigo hoy, para que lo conozcan todos.

 

Se puede observar un trazo nervioso, casi ilegible, pero da testimonio de su tenacidad, de su paciencia, de su ilusión y ganas por seguir adelante. Letra a letra, frase a frase, párrafo a párrafo, el amanuense Antonio, capaz y voluntarioso, copió en su libreta todo el contenido de mi libro, con sus historias, fábulas y enseñanzas. Al final dominó la situació y concluyó su obra y puso un ingrediente más en la receta del entusiasmo.

 

Con este artículo quiero llevar una enseñanza a esas personas que no se atreven a empezar algo, para los acobardados, para los falto de luz, para los que no quieren dar el salto, para los que titubean y no tienen el pulso firme. Su determinación, las ganas de llegar y conquistar los sueños, harán el trabajo más duro. Si quieres, puedes y tan sólo tienes que decidirte para convertir el no puedo por el sí quiero. Antonio lo sabe de sobra.

 

El camino sigue

Sirvan estas humildes letras para homenajear a Antonio por su capacidad y entusiasmo, por sacar el mayor provecho de la lectura, por amar la escritura y por dar una lección de vida a mucha gente. El pulso es errático y dubitativo, pero no queda más remedio que domeñarlo, coger las riendas del momimiento y poner a funcionar la pluma. El camino sigue adelante y mientras estés en él, tienes que seguir dando pasos.

 

Felicidades Antonio por ser como eres y gracias por hacerme este gran regalo. Un fuerte abrazo

 

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